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Publicado por Activado Mar 8, 2013 en Noticias

Día universal de la mujer 2013

Día universal de la mujer 2013

En los países del mundo, afiliados a la Organización de las Naciones Unidas, el día 8 de marzo, es el día dedicado a la mujer. Las razones son bien conocidas y nosotros no podemos dejar de reconocerlas, ni dejar pasar la fecha sin un justo reconocimiento a la mujer. Por más que sea mucho lo que sobre el tema del “eterno femenino” se ha dicho, se canta y se escribe, nunca se dejará de enaltecer la figura de la mujer en la sociedad. Al respecto, el Papa Juan Pablo II, en 1995, escribió la llamada “Carta a las mujeres” en la que hace alusión a la dignidad de la mujer y rinde honor a las múltiples funciones de la mujer en todos los ámbitos de la vida humana.

Haciendo eco a esta fecha y a las enseñanzas del Pontífice, la Escuela Parroquial de Catequistas ESPAC, rinde homenaje a todas las mujeres que integran esta gran familia, comprometidas en la causa de anunciar el Evangelio y educar al Pueblo de Dios en la fe.

imgresSabemos que entre los elegidos para ser anunciadores y comunicadores de la Palabra de Dios, después de Cristo, la mujer ocupa el papel más destacado en la Historia de la Salvación. En el Antiguo Testamento, el Rey Salomón destaca la dignidad de la mujer y de su multifacético quehacer en desarrollo del plan divino de instaurar el Reino. Bajo el título la “mujer fuerte”, el Libro de los Proverbios canta maravillosamente la grandeza de la mujer y sus aportes al desarrollo del Plan de Dios (Pv 31, 10-31). Entre las mujeres cuyas grandezas cantan las Sagradas Escrituras sobresale de manera eminentísima la persona de la Virgen María en quien nosotros vemos, no solamente las prerrogativas la “mujer fuerte”, sino veneramos su condición de Virgen y Madre de Jesús, de Madre y Maestra de la Iglesia.

María la perfecta catequista. Si por catequesis entendemos “hacer resonar” la Palabra de Dios en el corazón de los demás, nadie como María ha cumplido mejor esta misión. Desde el momento en que, tras el saludo del Ángel, Ella se declaró la servidora del Señor, este servicio lo cumplió primeramente con su visita a su prima Isabel realizando su misión de comunicadora de la Palabra de Dios dentro de la familia del precursor de Jesucristo; la cumplió luego en el hogar de Nazaret educando a su Hijo en el conocimiento de las Sagradas Escrituras; en muchos de los momentos de la vida pública de Jesús y principalmente durante su Pasión, donde Ella es la más perfecta maestra de la fe. Este servicio de maestras de la fe lo han prestado y lo continúan prestando multitud de mujeres que desde los albores del Nuevo Testamento, en todas las culturas y en todo el mundo, cumplen de manera admirable, la misión pedagógica que les confió el Resucitado, cuando María Magdalena fue enviada a dar la noticia de que había visto al Señor Resucitado (Jn 20, 18) y cuando en el momento de la Ascensión dijo a toda la Iglesia: “vayan y enseñan el Evangelio y hagan discípulos míos de todas las naciones”.

Es un hecho constatado que de cada diez catequistas siete son mujeres y que su labor de educadoras de la fe la cumplen principalmente en la familia, en la parroquia, en la escuela, en las pequeñas comunidades y en todos los demás ámbitos donde sea necesario hacer resonar el Evangelio para hacer discípulos de Jesucristo.

La primera función de la Iglesia, puesta por Cristo para hacer discípulos y conducirlos por el camino que permite ser lo que el Creador se propuso: “Hagámoslo a nuestra imagen y semejanza”, es evangelizar. Pero, la evangelización no es completa sin la catequesis. Tanto la evangelización que anuncia el evangelio, como catequesis que lo enseña pedagógicamente, son las primeras prioridades en todos los ámbitos de la vida de la Iglesia, llámense Iglesia Universal, Iglesia Particular, Iglesia Local, Iglesia Familiar.

Nuestro saludo cordial a todas las catequistas ESPAC de Colombia; delegadas diocesanas para la ESPAC, miembros del consejo académico, coordinadoras, catequistas graduadas y catequistas en proceso.

Nuestra invitación a las mujeres madres de familia, educadoras, religiosas, jóvenes bachilleres, profesionales para que se capaciten en el divino ministerio de la catequesis.