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Publicado por Activado Feb 4, 2013 en Noticias

ECOS DE LA XIX ASAMBLEA NACIONAL DE DELEGADOS DIOCESANOS ESPAC

ECOS DE LA XIX ASAMBLEA NACIONAL DE DELEGADOS DIOCESANOS ESPAC

Dentro del contexto de las celebraciones del Sínodo de los Obispos sobre Nueva Evangelización; del Año de la Fe y de los “25º Años ESPAC”, 45 delegados diocesanos para la ESPAC, se dieron cita en Bogotá, los días 9 a 12 de noviembre de 2012, para celebrar su XIX asamblea anual.

Se trataba de revisar la vida y marcha del Programa al término del año 2012, y de proyectar sus acciones con espíritu renovado para el 2013. La respuesta a la convocatoria, podría decirse, fue unánime. Los 40/46 delegados participantes pusieron en común los informes de su labor en las diferentes diócesis, para evaluar resultados, corregir deficiencias y proyectar acciones hacia el futuro próximo. El trabajo estuvo centrado sobre dos temas que reclaman comunión de criterios en el desarrollo de la pastoral catequística de la ESPAC, a saber: Pedagogía catequística para la Nueva Evangelización, tema a cargo del Padre Francisco Emilio Mejía Montoya, director del Departamento de Biblia y Catequesis del Secretariado Permanente del Episcopado e, “Itinerario de la educación de la fe en clave catecumenal”, temaa cargo del padre Mario Leonardo Peresson Tonelli, Superior Provincial de los PP Salesianos.

De esta manera la ESPAC continúa actualizando su estructura, deseosa de ajustarse lo más posible a las orientaciones resultantes del Sínodo de los Obispos sobre nueva Evangelización.

El mayor reto pedagógico que hoy afronta la ESPAC es continuar marcando el acento evangelizador del Concilio en materia de catequesis de adultos, reflejado en los criterios de la Conferencia de Aparecida y de acuerdo con las orientaciones que nos lleguen próximamente del Sínodo sobre Nueva Evangelización, celebrado en Roma el mes de octubre pasado. Se trataba de unificar criterios frente a un proceso personal y comunitario capaz de lograr que las personas, superada la etapa de la catequesis de iniciación a la fe, lleguen a ser sujetos activos y protagonistas de la fe en sus comunidades. Este paradigma exige que los catequistas entiendan y vivan todo aquello a lo que inician a otros; aquello por lo que ellos mismos optaron. El Itinerario de Catequesis Permanente exige definir formas nuevas de hacer catequesis. Pero, ¿cómo lograrlo? Respondiendo a los siguientes retos:

  • Replantear un paradigma catequístico iniciatorio, comunitario y misionero en el que estén más mezcladas las generaciones como lo están en la familia y en la sociedad, lo cual se da muy bien en el proceso comunitario de carácter catecumenal.
  • Tener en cuenta los aspectos antropológico-evolutivos y los teológico-pastorales, valiéndose de los aportes más actualizados de la pedagogía en lo concerniente a las diferentes edades, desde la catequesis de infancia hasta las etapas posteriores de la vida.
  • Impulsar la vida litúrgica. Para que la liturgia llegue a ser activa y participativa, es necesario verla, oírla, gustarla y palparla; que la catequesis de iniciación culmine en una catequesis mistagógica sobre los signos y símbolos litúrgicos; hacer de la liturgia: terreno abonado de cultivo de la fe, meta de la catequesis e instrumento de la Nueva Evangelización.
  • Adoptar la pedagogía de la iniciación cristiana sabiendo quela iniciación al misterio cristiano no debe ocuparse tanto en enseñar o transmitir conocimientos, sino en experimentar la nueva vida en Cristo. La pedagogía de la iniciación debe fomentar la experiencia de la oración personal y comunitaria para ayudar a las personas a elaborar su propio proyecto de vida, en armonía con la Escritura, la Tradición y el Magisterio de la Iglesia.
  • Adoptar dos elementos de la catequesis permanente:

–  La comunidad cristiana y su función evangelizadora como ambiente vital o ecosistema de la iniciación a la fe, y

–  La necesidad de que los catequistas, realicen y vivan su proceso personal iniciático a lo largo de su procesos de formación. Ésto nos obliga a replantear el tema del lenguaje de la fe, a partir de lo que nos señale la Exhortación Pastoral post-sinodal sobre Nueva Evangelización.