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Los actores en el proceso ESPAC

 

  • El Obispo. “Los obispos son los primeros responsables de la catequesis, son los catequistas por excelencia. La principal tarea del Obispo es la predicación del Evangelio. En el ministerio profético de los obispos, el anuncio misionero y la catequesis son dos aspectos íntimamente unidos” (DGC 222).
    “El Obispo debe regular, según las leyes de la Iglesia, lo que se refiere a la iniciación cristiana de los niños y jóvenes, atento a que eventuales itinerarios del catecumenado de recuperación y fortalecimiento del camino de la iniciación cristiana o de acercamiento de los fieles que se han alejado de la vida normal de la fe comunitaria, se desarrollen según las normas de la Iglesia y en sintonía con la vida de las comunidades parroquiales en la diócesis” (Pastores Regis 38).
  • El delegado diocesano es la persona encargada por el Obispo para actuar en nombre suyo en todo lo referente a la implementación, dirección y ejecución del Programa ESPAC en la diócesis y en las parroquias que lo adopten. Ejerce sus funciones en coordinación con la Directivas generales del Programa, forma parte de la Asamblea General de la ESPAC y cuenta con la asesoría de un Consejo Académico.
  • El párroco, como pastor propio de la comunidad parroquial, es el Director de la ESPAC en su parroquia; es él quien, a la manera de un rector de seminario o de una casa religiosa, se interesa en la formación humana, espiritual, académica, comunitaria y pastoral de sus catequistas.
  • El coordinador parroquial es el representante del párroco ante el grupo de catequistas y su delegado ante las directivas diocesanas de la ESPAC.
  • Los catequistas son hombres y mujeres bautizados, jóvenes o mayores, que después de haber escuchado la llamada de Jesucristo, han decidido seguirlo como discípulos, se han formado junto a Él como los Apóstoles, han hecho una opción definitiva por los valores del Reino de Dios y son enviados por los legítimos pastores de la Iglesia a anunciar el Evangelio.Todos los bautizados están llamados a ser discípulos y misioneros de Jesucristo. El ministerio eclesial de catequista está ligado especialmente a la misión de Cristo Maestro, es decir, a la enseñanza. El catequista siempre deberá concebirse como un discípulo de Cristo y un misionero de Jesucristo.
  • Los auxiliares del proceso. La Escuela Parroquial de Catequistas pretende que la mayor parte de los bautizados se consideren corresponsables de la causa de la catequesis y que todos en la parroquia estén vinculados a los procesos de evangelización. Por eso se preocupa, no sólo de la formación de los catequistas, sino de promover personas y acciones “catequísticas” en función de servicios académicos, económicos y de oración de la ESPAC.
  • La comunidad cristiana destinataria de la acción de los catequistas y sujeto final de la ESPAC. La comunidad cristiana es el origen, el lugar y la meta de la catequesis. No sólo los catequistas o los sacerdotes deben procurar la iniciación cristiana en la parroquia; es tarea también de todos los fieles de la comunidad. Siendo la catequesis una acción educativa de la fe realizada por los catequistas, debe seguir el desarrollo de los procesos catequísticos con niños, con jóvenes o con adultos a partir de la responsabilidad de cada miembro de la comunidad, dentro del estado y circunstancias de cada uno y de cada una. Es dentro de la comunidad cristiana (familia, parroquia, pequeña comunidad) donde crece y se desarrolla la fe. De esta manera la ESPAC, no sólo conduce a la madurez de fe de los catequistas haciéndolos educadores de la vida cristiana, sino mediante ellos, al crecimiento en la fe de los catequizandos y a toda la comunidad cristiana.